jueves 26 de noviembre de 2009

El día en el que se paró el Mundo

Ya no recordaba lo que era tener los nervios a flor de piel esperando a que ese deseado animal se pusiese delante del objetivo de mi cámara. Hace ya mucho tiempo que no vivía una experiencia tan sublime y conmovedora al mismo tiempo. Me refiero al momento de tener una de las joyas ornitológicas de nuestro País, el Camachuelo común. Días antes, pude observar como arrancaba a volar uno de ellos de un minúsculo charquito, y que en el cual, se acinaban numerosas de especies a calmar su sed, en un otoño inusualmente seco, y por ello decidí acudir a ese sitio a practicar mi afición.

No era muy temprano cuando llegué al bebedero, pero la cantidad de pequeñas aves, algunas de las cuales jamás había tenido la oportunidad de fotografiar, era impactante. Una vez escondido, a escasos tres metros del charco, y pasadas unas dos horas desde mi llegada, giro la cabeza hacia la izquierda intentando ver el panorama ornitológico que había fuera del "hide", dado que el bullicio y la entrada al aguadero era frenética por partde de decenas de avecillas, cuando para mi sopresa, encuentr a una hembra de Camachuelo común a una altura media y unos dos metros del aguadero, justo delante de él. Cuando la veo, empiezo a buscar más individuos de su especie y no tardo muchos segundos en encontrar a un precioso macho justo encima de ella. El momento os lo podeis imaginar, las piernas (aunque crudazas) no dejaban de temblarme, mi afán por quedarme inmóvil no hacía más que crearme espasmos musculares y movimientos bruscos. Y para colmo, un grupo de Acentores comunes empezaban a acercarse sin dilación al charco, terrible!!!

Decidí no hacer nada, quedarme quieto, respirar profundo (pero silenciosamente) y tranquilizarme. Los segundos se me hacían eternos, pero calculo que no pasarían más de dos minutos cuando el macho de Camachuelo común decidió "tirarse al charco", literalmente. Bajó, pero tan pronto como vió lo mal escondido que estaba, se asustó y subió un par de metros arbusto arriba. De nuevo tocaba esperar, pero esta vez la espera iba a ser más corta. Los Lúganos no dejaban de bañarse, junto a ellos los Carboneros Garrapinos, Petirrojos y Acentores comunes intentaban hacerse hueco sobre la orillita para beber, y ello suponía un reclamo irresistible al bermellón pajarillo. De pronto veo que el Camachuelo baja y se coloca en una palo que hay en el charco, y que mi cámara está apuntando a otro sitio. Con más tiento y sigilo que jamás he podido tener, busco el encuadre del pájaro, y entonces empezó el "2 de mayo". Y digo esto, porque la primera foto sale con la cabeza cortada. Después fue cuestión de tiempo tenerlo " a huevo". Poco a poco se iba acomodando hasta ponerse como a mí me gusta que se ponga un pájaro, de perfil. Yo aprovechaba cada vez que el ave levantaba la cabeza para tragar agua para realizarle unas 3 ó 4 fotos, y si veía que se me despistaba un poco, le soltaba una pequeña ráfaga para que prestase atención al ruido de la cámara y me mirase. Finalmente se marchó, pero me regaló unas preciosas instantáneas y unos instantes que creo que jamás podré olvidar. Al poco bajó la hembra, pero apenas me dejó hacerle una sola foto.

Tengo que reconocer, que tras esto me puse a mirar todas las fotos que le había "cascao" al "Sultán bermellón", y mi alegría iba "in crescendo" al comprobar que de todas las fotos realizadas a ese pájaro, había un 90% de buenas fotos. Proseguí con mi actividad, me puse con los Acentores comunes, los cuales entraban tan confiados que parecían gallinas en su corral. Minutos más tardeo, oigo el lastimero reclamo del Camachuelo común, y empiezo a imitar su llamada, la cual es correspondida, consiguiendo atraer a una hembra de esta especie hasta las proximidades del "hide". No tardó en entrar a beber, y de nuevo comenzó "el fusilamiento". Esta vez el 100 % de fotos acertadas.

Ya el resto del día lo pasé mucho más tranquilo, pero con la ansiedad y la incertidumbre de no saber si abandonar el hide e irme a casa para ver las fotos, o continuar un poco más allí mismo. Para mostrar el trabajo de ese día, os dejo con el surtido de imágenes que pude tomar sólo en esa inolvidable mañana en el que el mundo se detuvo para mí.

Camachuelo común (Pyrrhula pyrrhula) Macho arriba, hembra debajo


Escribano soteño (Emberiza cirlus)


Lúgano (Carduelis spinus) Macho arriba, hembra debajo


Herrerillo común (Parus caeruleus)


Herrerillo capuchino (Parus cristatus)


Reyezuelo listado (Regulus ignicapillus)


Acentor común (Prunella modularis)

lunes 23 de noviembre de 2009

La Fresneda: vacas y pájaros

No estaba el día como para ir a hacer fotos a un bebedero, pero, "hay que salir" me dijo mi gran amigo Manolo. El resultado, una entretenida mañana haciendo fotos a vacas y algún pajarillo que se acercó al hide.Escribano montesino (Emberiza cia)


Colirrojo tizón (Phoenicuros ochuros)


Vacas...

martes 17 de noviembre de 2009

En Noviembre y con mangas cortas

No es normal comerse las castañas y los primeros turrones en mangas cortas. Como tampoco es normal que en pleno mes de noviembre y en el ecuador del otoño, sigan funcionando los aguaderos para la fotografía de pequeñas aves. El tiempo es lo que nos ofrece, y si queremos tenerlo más fácil, hay que aprovechar lo que nos da. Todas las fotos que se presentan pertenecen a la misma sesión fotográfica.

Carbonero garrapinos (Parus ater)


Carbonero común (Parus major)


Herrerillo capuchino (Parus cristatus)


Petirrojo (Erithacus rubecula)


Mosquitero común (Phylloscopus collybita)


Colirrojo tizón (Phoenicuros ochuros)


Lavandera blanca (Motacilla alba)


Escribano montesino (Emberiza cia)


Lúgano (Carduelis spinus)

lunes 14 de septiembre de 2009

Fotografiar migradoras, ¿un adiós, o un hasta pronto?

Hay un grupo de aves migradoras que pueden ser consideradas realmente como las mejores atletas de este planeta. Son las que pertenecen a ese selecto grupo de aves llamadas "transaharianas" y que por determinadas circunstancias son el objetivo de la mayoría de los "fotornitólogos", es decir, aficionados a las aves y a retratarlas en el campo.

Pensando en el título de esta entrada, me inquieta saber qué les espera en ese largo viaje hacia sus lugares de invernada, por qué se van hacia allá, y qué peligros son los que deben evitar. Me asalta la duda de saber si algún ese ave que fotografié en este final de verano, volverá la siguiente primavera de retorno hacia sus lugares de nidificación...nadie lo sabe, ni ellas mismas.

No obstante, no todas las aves que se pueden fotografiar en ésa época veraniega, son transaharianas. Hay otras muchas migradoras de corta distancia, e incluso sedentarias que ofrecen al aficionado la posibilidad de ampliar el abanico de especies retratadas.

Ruiseñor común (Luscinia megarhynchos)
Carricero común (Acrocephalus scirpaceus)
Pechiazul (Luscinia svecica)
Lavandera boyera (Motacilla flava)
Buitrón (Cisticola juncidis)
Tarabilla común (Saxicola torquata)

sábado 29 de agosto de 2009

Fotografiar aves en verano, un auténtico dilema

Hacer fotos en bebederos en verano es algo que trae éxito seguro, pero se nos presenta un dilema importante: las aves están mudando, y no presentan su mejor cara. Pero, no hay cosa más apasionante que poder retratar a las aves en uno de los más importantes ciclos de su vida, a saber, la muda. Esta entrada muestra una pequeña serie de fotografías tomadas en un bebedero den la Sierra de Camarolos. Espero que os guste.


Escriabano soteño (Emberiza cirlus) juvenil
Jilguero (Carduelis carduelis) juvenil
Picogordo (Coccotrahustes coccotrahustes) con muda postjuvenil casi finalizada
Piquituerto (Loxia curvirostra) varios ejemplares, entre ellos destaca un macho llamativamente rojo, y otro juvenil mudando al plumaje de adulto (el de la izquierda). A la derecha una hembra, y detrás otro macho con plumaje anaranjado.
Carbonero común (Parus major) ambas fotos son juveniles con la muda casi completada
Gorrión chillón (Petronia petronia) casi con la muda finalizada

jueves 20 de agosto de 2009

Una de Gaviotas

Es sin duda el ave marina más conocida en todo el mundo. Se le puede encontrar en canciones, poemas, novelas e incluso participan como actores secundarios en películas. Su reputación deja más bien que desear, pero ni son malas todas las gaviotas, ni las mlas son tan malas. Tengo la grandísima suerte de poder tener fotografiadas un buen número de las gaviotas europeas, y también alguna que otra americana. Como resultado de ello, esta pequeña compilación fotográfica.

Gaviota pariamarilla (Larus michaellis michaellis)

Gaviota patiamarilla cantábrica (Larus michaellis lusitanicus)

Gaviota sombría (Larus fuscus)

Gaviota reidora (Larus ridibundus)

Gaviota cabecinegra (Larus melanocephalus)


Gaviota de Audouin (Larus audouinii)

Gaviota picofina (Larus genei)

Gaviota enana (Larus minutus)

Gaviota tridáctila (Rissa tridactyla)

domingo 26 de julio de 2009

Ranita meridional

Hace ya tiempo tuve la ocasión de retratar a este singular anfibio, de singular belleza indiscutible, aunque a algunos se nos parezca más bien al personaje Golloom de la novela de ficción del difunto Tolkien en su obra maestra El Señor de los Anillos.


Gracias a un extraordinario y experimentado fotógrafo de naturaleza como Antonio Rodríguez Mariscal, pude tomar una serie bastante decente de imágenes de machos con el saco vocal henchido.


La técnica es bien sencilla: localización, aproximación y fusilamiento (en el buen término de la expersión, ya sabéis eh?). Tan sólo hay que saber dónde, cuándo y cómo llevar a cabo esas tres pautas técnicas. De ello se encargó mi experimentado amigo, y fruto del buen hacer, estas imágenes.


Ni que decir tiene, pero por si acaso, todas estas imágenes están tomadas en la naturaleza y en libertad. Únicamente se apartaron algunas ramitas para que éstas no estropeasen el encuadre de la imagen.